Ayer fui a ver "Paris, je t'aime", una película que ofrece al espectador 18 historias de amor desde la ciudad más romántica del mundo. "Paris, je t'aime" se estrenó en 2006, pero estos días hemos disfrutado en León de un ciclo de cine en versión original por cortesía de la Escuela Oficial de Idiomas que la incluía en el programa.
Aunque son varios los cortos que me han gustado, elijo el último, imprescindible para todos aquellos que estamos empezando a aprender francés. La historia está contada en primera persona (¡y en francés!) por una cartera de Denver que visita París sola.
PD: los subtítulos son bastante penosos, pero no he encontrado nada mejor...
15 noviembre, 2007
13 noviembre, 2007
La biblioteca del naufrago
A raiz de lo publicado sobre Tomás Sánchez Santiago, me preguntaba N. qué diez libros llevaría conmigo a una isla desierta. Supe muy rápido cuáles eran los 4 o 5 primeros, y en los próximos días trataré de completar la lista...
1.- Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Creo que ya he contado alguna vez que descubrí Los detectives salvajes por casualidad, buscando algo completamente diferente. Fue en la Biblioteca Pública de León, y yo buscaba alguna novela con la que hacer más entretenido un fin de semana que se presentaba de lo más soso; animado quizá por el buen recuerdo de "No pidas sardina fuera de temporada" o de cualquier otra de las historias de detectives que me habían cautivado hasta entonces, busqué "detective" primero y "detectives" después... Y allí estaba, "Los detectives salvajes", que prometía ser un relato descarnado de aventuras trepidantes protagonizado por dos (o más) tipos duros. En su lugar me topé con Arturo Belano y Ulises Lima, dos poetas con vocación de malditos que juegan a detectives literarios. Disfruté de la lectura de Los detectives salvajes como lo hacía cuando era pequeño, abandonado por completo a la historia y perdiendo muchas veces la noción del tiempo. He releído Los detectives salvajes en al menos dos ocasiones, y volveré a hacerlo no tardando mucho.
2.- 2666, de Roberto Bolaño. Seguí la pista de 2666 durante varios años, siempre atento a los rumores que hablaban de la gran novela en la que trabajaba Bolaño. Con la muerte del escritor comenzaron las especulaciones: tan pronto estábamos ante 5 novelas como ante una sola... Al final había algo de cierto en todas las versiones que fueron circulando sobre el libro, y poco después de su publicación me lo regalaron (ventajas de tener buenos amigos). Lo leí prácticamente del tirón, que es mucho leer para 1125 páginas, y desde entonces lo releo sin descanso, abriendo la novela por una página al azar y disfrutando de los mil y un detalles que hacen de esta la mejor novela que he leído hasta la fecha.
3.- Cristo versus Arizona, de Camino José Cela. Fue una de las primeras novelas que consiguió hacerme reir a carcajadas. Aunque muchos críticos se refieran a Cristo versus Arizona de forma despectiva considerando que se trata de un simple experimento del último Nobel de Literatura español, yo creo que estamos ante una demostración de la versatilidad de un Cela al que se menospreció y se quiso encasillar desde posiciones casi siempre ajenas a lo literario.
4.- Rayuela, de Julio Cortázar. Lo cierto es que de Cortázar podría llevarme las Obras Completas, desde La vuelta al día en 80 mundos hasta Un tal Lucas pasando por cualquiera de sus volúmenes de relatos o Historias de cronopios y de famas. Elijo Rayuela quizá porque es la más original (y eso es mucho decir hablando de Cortázar) y porque tuve la suerte de leer la edición crítica de Cátedra, que me permitió disfrutar con intensidad de cada página. Lo cierto es que no había prestado apenas atención a las ediciones críticas hasta que llegué a Rayuela; desde entonces he aprendido a valorarlas, especialmente a la hora de enfrentarse a un escritor desconocido.
5.- La conjura de los necios, de John K Toole. No recuerdo ni cómo ni cuándo oí hablar por primera vez de La conjura de los necios, pero supe desde el primer momento que me iba a gustar. He leído que es una novela para leer a los 20 años, aunque yo tengo la impresión de que se trata de una novela imprescindible en una isla desierta, independientemente de la edad del náufrago. Ignatius J. Reilly, el protagonista, es en cierto modo un náufrago en una Nueva Orleans de alguna manera desierta. De esta novela me fascinan de manera muy particular los diálogos, deliciosamente delirantes:
Si, a mi también me sorprende no encontrar por ahora a Borges, pero estará presente en la segunda parte...
1.- Los detectives salvajes, de Roberto Bolaño. Creo que ya he contado alguna vez que descubrí Los detectives salvajes por casualidad, buscando algo completamente diferente. Fue en la Biblioteca Pública de León, y yo buscaba alguna novela con la que hacer más entretenido un fin de semana que se presentaba de lo más soso; animado quizá por el buen recuerdo de "No pidas sardina fuera de temporada" o de cualquier otra de las historias de detectives que me habían cautivado hasta entonces, busqué "detective" primero y "detectives" después... Y allí estaba, "Los detectives salvajes", que prometía ser un relato descarnado de aventuras trepidantes protagonizado por dos (o más) tipos duros. En su lugar me topé con Arturo Belano y Ulises Lima, dos poetas con vocación de malditos que juegan a detectives literarios. Disfruté de la lectura de Los detectives salvajes como lo hacía cuando era pequeño, abandonado por completo a la historia y perdiendo muchas veces la noción del tiempo. He releído Los detectives salvajes en al menos dos ocasiones, y volveré a hacerlo no tardando mucho.
2.- 2666, de Roberto Bolaño. Seguí la pista de 2666 durante varios años, siempre atento a los rumores que hablaban de la gran novela en la que trabajaba Bolaño. Con la muerte del escritor comenzaron las especulaciones: tan pronto estábamos ante 5 novelas como ante una sola... Al final había algo de cierto en todas las versiones que fueron circulando sobre el libro, y poco después de su publicación me lo regalaron (ventajas de tener buenos amigos). Lo leí prácticamente del tirón, que es mucho leer para 1125 páginas, y desde entonces lo releo sin descanso, abriendo la novela por una página al azar y disfrutando de los mil y un detalles que hacen de esta la mejor novela que he leído hasta la fecha.
"- Desconfío de la gente que come siguiendo un libro de recetas - dijo el desconocido.
- ¿Y en quién confía usted? - le preguntó Morini.
- En la gente que come cuando tiene hambre, supongo - dijo el desconocido."
3.- Cristo versus Arizona, de Camino José Cela. Fue una de las primeras novelas que consiguió hacerme reir a carcajadas. Aunque muchos críticos se refieran a Cristo versus Arizona de forma despectiva considerando que se trata de un simple experimento del último Nobel de Literatura español, yo creo que estamos ante una demostración de la versatilidad de un Cela al que se menospreció y se quiso encasillar desde posiciones casi siempre ajenas a lo literario.
4.- Rayuela, de Julio Cortázar. Lo cierto es que de Cortázar podría llevarme las Obras Completas, desde La vuelta al día en 80 mundos hasta Un tal Lucas pasando por cualquiera de sus volúmenes de relatos o Historias de cronopios y de famas. Elijo Rayuela quizá porque es la más original (y eso es mucho decir hablando de Cortázar) y porque tuve la suerte de leer la edición crítica de Cátedra, que me permitió disfrutar con intensidad de cada página. Lo cierto es que no había prestado apenas atención a las ediciones críticas hasta que llegué a Rayuela; desde entonces he aprendido a valorarlas, especialmente a la hora de enfrentarse a un escritor desconocido.
5.- La conjura de los necios, de John K Toole. No recuerdo ni cómo ni cuándo oí hablar por primera vez de La conjura de los necios, pero supe desde el primer momento que me iba a gustar. He leído que es una novela para leer a los 20 años, aunque yo tengo la impresión de que se trata de una novela imprescindible en una isla desierta, independientemente de la edad del náufrago. Ignatius J. Reilly, el protagonista, es en cierto modo un náufrago en una Nueva Orleans de alguna manera desierta. De esta novela me fascinan de manera muy particular los diálogos, deliciosamente delirantes:
"El señor González escuchó el rumor lento y pesado de los pasos del señor Reilly por las escaleras. La puerta se abrió de golpe y apareció el maravilloso Ignatius J. Reilly, con una bufanda lisa, larga como un chal, enrollada al cuello, con un extremo embutido en el abrigo.
- Buenos días, señor - dijo majestuosamente.
- Buenos días - dijo encantado el señor González -. ¿Ha tenido usted un buen viaje hasta aquí?
- Solo aceptable. Sospecho que el taxista era un corredor latente. Tuve que ir todo el camino advirtiéndole. De hecho, nos separamos con cierta hostilidad por ambas partes. ¿Dónde está nuestro pequeño miembro femenino esta mañana?
- Tuve que mandarla a casa. Se presentó a trabajar en camisón.
Ignatius frunció el ceño y dijo:
- No entiendo por qué tuvo que mandarla de nuevo a casa. En realidad, aquí no hay ninguna etiqueta. Somos una gran familia. Espero que no le haya producido con ello ningún daño moral - llenó un vaso de agua en el refrigerador, para regar sus judías -. No debe sorprenderse si me ve aparecer a mi una mañana en camisón. Tengo uno muy cómodo."
Si, a mi también me sorprende no encontrar por ahora a Borges, pero estará presente en la segunda parte...
02 noviembre, 2007
Aquellos maravillosos años (III)
"Citas citables" es el título de una de las secciones imprescindibles de Selecciones del Reader's Digest, una revista que recuerdo haber leído desde los 9 o 10 años. Quizá mi afición por las citas viene de entonces, y son muchas las que tengo apuntadas en los lugares más insospechados. La primera de todas es la que más me gusta:
"Si no pensara que mis amigos son los mejores del mundo me buscaría otros"
"Información es algo que alguien en alguna parte intenta ocultar y que una persona o un medio de comunicación da a conocer; todo lo demás es publicidad" - Lord Northcliffe
"Hay dos clases de entrevistas: las fáciles, cuando al entrevistado le conviene la publicidad, y las difíciles, cuando tratamos con individuos que no van a obtener nada de la entrevista"
"Cuando un pobre come merluza uno de los dos está malo" - escuchada en El Tirachinas
"No se puede comer con la boca llena" - mi hermano
"Quien tiene higos tiene amigos (de los higos)"
"A veces duran más los caprichos que las pasiones eternas"
"Haz lo que puedas. Dios no te pide más"
"Eres tan imbécil que si se celebraran Olimpiadas de los Imbéciles quedarías el segundo. ¿Cómo que por qué? ¡Porque eres imbécil!" - Walter Matthau
"La vida, dicen, se ha desarrollado gradualmente del protozoo al filósofo, y este desarrollo, aseguran, es sin duda un progreso. Por desgracia, todo esto nos lo asegura el filósofo, no el protozoo" - Bertrand Russell
"- ¿Qué es mejor, ser estúpido o calvo? - Calvo, se nota menos"
"Solo dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana, y en cuanto al primero no estoy muy seguro" - Albert Einstein
"Tu casa es el lugar donde no tienen más remedio que admitirte cuando no te queda más remedio que volver" - P. J. O'Rourke
"Una extraña contradicción. Todo el mundo dice que la vida es corta, breve, que dura un instante, pero todo el mundo afirma que se aburre, que no sabe qué hacer ni cómo pasar el tiempo y parece fatigado de tener que hacer todos los papeles de los aleluyas para matar el rato" - Josep Pla
"Una de las cosas más turbias, desconcertantes y desagradables de la vida es constatar que a casi todos nos apasiona más una mala acción divertida que una buena acción aburrida" - Josep Pla
"La educación del hombre, en tanto que cultivo de lo que tiene de más personal, individual e insoluble, ha pasado a la historia. La educación consiste en el cultivo de la mediocridad imitativa generalizada" - Josep Pla
"Si no pensara que mis amigos son los mejores del mundo me buscaría otros"
"Información es algo que alguien en alguna parte intenta ocultar y que una persona o un medio de comunicación da a conocer; todo lo demás es publicidad" - Lord Northcliffe
"Hay dos clases de entrevistas: las fáciles, cuando al entrevistado le conviene la publicidad, y las difíciles, cuando tratamos con individuos que no van a obtener nada de la entrevista"
"Cuando un pobre come merluza uno de los dos está malo" - escuchada en El Tirachinas
"No se puede comer con la boca llena" - mi hermano
"Quien tiene higos tiene amigos (de los higos)"
"A veces duran más los caprichos que las pasiones eternas"
"Haz lo que puedas. Dios no te pide más"
"Eres tan imbécil que si se celebraran Olimpiadas de los Imbéciles quedarías el segundo. ¿Cómo que por qué? ¡Porque eres imbécil!" - Walter Matthau
"La vida, dicen, se ha desarrollado gradualmente del protozoo al filósofo, y este desarrollo, aseguran, es sin duda un progreso. Por desgracia, todo esto nos lo asegura el filósofo, no el protozoo" - Bertrand Russell
"- ¿Qué es mejor, ser estúpido o calvo? - Calvo, se nota menos"
"Solo dos cosas son infinitas: el universo y la estupidez humana, y en cuanto al primero no estoy muy seguro" - Albert Einstein
"Tu casa es el lugar donde no tienen más remedio que admitirte cuando no te queda más remedio que volver" - P. J. O'Rourke
"Una extraña contradicción. Todo el mundo dice que la vida es corta, breve, que dura un instante, pero todo el mundo afirma que se aburre, que no sabe qué hacer ni cómo pasar el tiempo y parece fatigado de tener que hacer todos los papeles de los aleluyas para matar el rato" - Josep Pla
"Una de las cosas más turbias, desconcertantes y desagradables de la vida es constatar que a casi todos nos apasiona más una mala acción divertida que una buena acción aburrida" - Josep Pla
"La educación del hombre, en tanto que cultivo de lo que tiene de más personal, individual e insoluble, ha pasado a la historia. La educación consiste en el cultivo de la mediocridad imitativa generalizada" - Josep Pla
30 octubre, 2007
Aquellos maravillosos años (II)
Chicas que tienen la sonrisa mágica
Es curioso ver cómo cambian las cosas; con el paso del tiempo son otras sonrisas a las que entonces no presté o no quise prestar atención las que se han ganado un lugar irreemplazable en mi vida.
(24-XII-2000)
Laura T
El jueves pasado estuve tomando algo con Laura T. Lo cierto es que estuvimos unas dos horas hablando. No conocía muy bien a Laura, pero he descubierto que es mucho más simpática y accesible de lo que nadie se puede imaginar. Quizá porque la conocía muy superficialmente, tendía a pensar que era otra chica más, una de tantas chicas guapas. Pero no; es muy simpática, y me arrepiento mucho de haberla juzgado equivocadamente.
(sin fecha)
Keiko
La conocí un lunes, 20 de noviembre. Era el cumpleaños de Johan, mi compañero de piso. Estuvimos un rato hablando en el café 'Europa'. No volví a verla hasta el 5 de diciembre, día en que coincidimos en la cena de despedida de Ileana. Hablamos poco durante la cena, pero pasamos un buen rato juntos en la 'Dickens'. Todos allí se dieron cuenta de que me gustaba. Pese a que mis sentimientos eran evidentes no le dije nada. Cuando se fue sonrió y me dio dos besos. Espero volver a verla pronto.
(sin fecha)
Ileana:
Se ha ido. Me ha prometido que me escribiría y espero que lo haga así. Le gusta mucho Hermann Hesse. Música española: Tonino Carotone, Jarabe de Palo, Ska-P. Me comentó que le gustaría escribir un libro basado en su experiencia en España; lo titularía 'Barrio Húmedo'. Para ella son verdaderos amigos aquellos que la llaman el día de su cumpleaños. Hace teatro en una pequeña compañía independiente. En verano participa en un campamento 'ecologista' (de actividades realizadas en pro de la conservación del medio ambiente). Tiendas: le gustó 'Cascanueces'. Le gustan la paella y la comida china. Estudia Ciencias Políticas; le gusta viajar y no le desagrada la filosofía. Puede hablar casi de cualquier cosa, aunque también le gusta escuchar. Es muy efusiva y no le importa demasiado lo que los demás piensen de ella. Se viste como le apetece, pero sabe hacerlo. Conoció, aunque poco, a Coru. Se llevaba bien con Moln, Alberto (su profesor), Ricardo, Rafaelle... Conoció a Vanesa. Se lió con Davy. No pudimos ver S. Isidoro. La vi por primera vez en la catedral, y me fijé en ella aún sin conocerla. La conocí poco después y nos pasamos prácticamente toda la noche hablando. No hubo nada más entre nosotros.
Es curioso ver cómo cambian las cosas; con el paso del tiempo son otras sonrisas a las que entonces no presté o no quise prestar atención las que se han ganado un lugar irreemplazable en mi vida.
Aquellos maravillosos años (I)
(14-IX-2000)
"Encontré estas notas en uno de esos cuadernos en los que escribo de todo, lo que ví, lo que quiero ver, lo que no pasó nunca, nombres de chicas que tienen la sonrisa mágica, fórmulas para volar más rápido que la luz, recetas para hacer pastel de manzanas, palabras que me gusta escribir, decir y leer, algún 'te quiero' y más cosas."
Así comenzaba 'El hijo del jardinero', de Juan Farias...
Ese es el comienzo de uno de esos cuadernos en los que escribo de todo; tengo varios, quizá 6 u 8, y últimamente me ha dado por releerlos.
En las próximas semanas o meses iré transcribiendo aquí algunas de esas notas; en ellas hablo de mucha gente, y alguno de los aludidos podría leer este blog... Pensad que se trata de notas que tienen en algunos casos 4 o 5 años, incluso más, y están fuera de contexto. Digamos que publicarlas es un ejercicio de autocomplacencia, un intento de compartir con quien lo desee todo lo que se me pasaba por la cabeza cuando era joven e inocente. Es obvio que retiraré cualquier comentario que pueda resultar molesto, podéis pedírmelo en los comentarios o por correo electrónico.
Y dicho eso está casi todo dicho...
26 octubre, 2007
El canon accidental
Ayer tuve ocasión de asistir a la charla que ofrecía el zamorano Tomás Sánchez Santiago en la Biblioteca Pública de León dentro del ciclo "La Biblioteca del Náufrago". Esta serie de charlas pretenden acercarnos la faceta lectora de distintos escritores "obligándolos" a elegir los 10 libros que les acompañarían a una isla desierta.
De las palabras de Sánchez Santiago me quedo con la justificación, en la que hablaba de las inevitables limitaciones de esta selección; aunque nunca usó estas palabras, yo diría que hablaba de un canon accidental (como lo son todos). También me gustó, en el comentario que hizo de Rayuela, que hablara de Cortázar como alguien que se atrevió a jugar con las reglas del juego... Termino añadiendo que la mención de Robert Walser me ha animado a releer "Escrito a lápiz", que estaba empezando a acumular polvo.
De las palabras de Sánchez Santiago me quedo con la justificación, en la que hablaba de las inevitables limitaciones de esta selección; aunque nunca usó estas palabras, yo diría que hablaba de un canon accidental (como lo son todos). También me gustó, en el comentario que hizo de Rayuela, que hablara de Cortázar como alguien que se atrevió a jugar con las reglas del juego... Termino añadiendo que la mención de Robert Walser me ha animado a releer "Escrito a lápiz", que estaba empezando a acumular polvo.
11 octubre, 2007
Durero y Cranach
Hace unas semanas me acerqué a Madrid para ver "Van Gogh: los últimos paisajes"; el viaje fue en vano, ya que al llegar al Thyssen descubrí que las entradas estaban vendidas... He leído que pasaron por la exposición más de 250.000 personas, una cifra que tiene mucho que ver con el récord de visitas registrado por el museo durante los primeros 9 meses de este 2007 (+ 43%). Tenía alguna vaga esperanza de que prolongasen la exposición, pero no ha podido ser. ¿El motivo? El museo Thyssen tiene programada una nueva exposición temporal, dedicada esta vez a Durero y Cranach, quizá los artistas más importantes del Renacimiento alemán...
La exposición estará abierta al público hasta el próximo 6 de enero, pero esta vez no lo dejaré todo para última hora.
La exposición estará abierta al público hasta el próximo 6 de enero, pero esta vez no lo dejaré todo para última hora.
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